Lunes, 20 de marzo de 2017

Esto es algo de lo que seguramente nunca antes habéis oído hablar. Aun así, es algo que, en opinión de quien escribe esto, es muy interesante. Se trata de una pelicula animada creada durante la época de la antigua Unión Soviética, Estado federal marxita-leninista que existió en Eurasia desde 1922 hasta 1991. Pero eso no es lo interesante. Lo que de verdad es cautivador es el hecho de saber que se trata de la primera película de animación tradicional rusa.

Fue hecha en 1945, durante los días más oscuros de la Segunda Guerra Mundial, y es una película animada practicamente desconocida fuera de la URSS; incluso allí es extraño que alguien la conozca. Tal y como se podía intuir, esta película es inexistente en cualquier otro idioma que no sea ruso. Dura unos 40 minutos aproximadamente. Su nombre en castellano es "El Pergamino Perdido" o "La Carta Perdida" ("Propavshaya gramota" en ruso), y está basada en un relato corto del autor Nikolai Gogol, escritor ruso de origen ucraniano, notablemente conocido como dramaturgo, novelista y escritor de cuentos cortos. La verdad es que esta película es merecedora de ser vista. A mi criterio, un filme estupendamente bien formado teniendo en cuenta la época en la que fue hecho. Tal y como digo, creo que merece la pena que le echéis un vistazo, aunque sea para curiosear un poco.

Podéis ver el filme completo en YouTube con subtitulos en inglés (algo es algo): www.youtube.com/watch?v=OPhA7PqZ0YY

Resumen: El sacristán relata humorísticamente la historia de la aventura de su abuelo en el infierno. Una vez, cuando a su abuelo se le dio la tarea de entregar una carta a la Zarina (aparentemente la emperatriz Isabel), se encontró con una verbena en Konotop donde conoció a un cosaco zaporozhiano. Rápidamente se hacen amigos y comienzan a beber. Durante la parranda entre el abuelo y el cosaco, este último revela que vendió su alma al diablo y aclara que si él fuese cualquier clase de amigo verdadero, prometería permanecer de pié y vigilarlo durante la presente noche para que él permanezcase seguro.

Después de que el abuelo y sus amigos se pongan de acuerdo, se dirigen hacia una una taberna. Cuando se sientan a descansar, los otros cosacos se quedan dormidos, dejando al abuelo como el único guarda. Este comienza a ver cosas moviéndose debajo de una carreta, pero termina durmiéndose de todos modos, despertando al hecho de que el cosaco, y un sombrero que él negoció con él anteriormente, están desaparecidos. El echo de que guardase la carta de la Zarina en el sombrero hace que el abuelo se ponga ansioso por recuperar el mensaje. Además, su caballo también ha desaparecido. Viendo lo ocurrido, el abuelo concluye que el Diablo, sabiendo que el camino de regreso al infierno es muy largo, robó su caballo para hacer su viaje más rápido.

El abuelo pide ayuda a todo el mundo y, eventualmente, el tabernero le da instrucciones sobre cómo encontrar lo que busca tomando un viaje extraño a través del bosque de la carretera. Sigue las instrucciones del guardián de la taberna, pasando por zarzas y espinas, termina por cruzarse con un enorme campo con un arroyo en medio de él, viendo una luz moviendose. Se acerca a ella y encuentra un pequeño grupo de "hombres con cara de cerdo" (demonios) sentados a su alrededor. No responden, están concentrados en arrojar algo al fuego. El abuelo decide sentarse, ya que no parecen responder a él, y les pide una luz para su pipa. Uno empuja una vara ardiente a su cara, casi sacandole un ojo a fuera, y él entonces les cuenta su historia para que le ayuden. Viendo que los demonios no responden, el abuelo tira el dinero que trajo con él al suelo.

Se produce una enorme confusión y de repente se encuentra entre una gran reunión de extrañas criaturas con rostros de perros, caras de cerdo y similares, entre ellas varias brujas, una de las cuales es la más bella. Ella le dice al abuelo que es posible que recupere su sombrero de nuevo con una condición: tiene que ganar uno de los tres juegos del "Durak" (juego de cartas ruso de ataque-defensa, popular en la mayoría de las ex-repúblicas soviéticas, para un número de jugadores variable de dos a seis). Mientras juega, el abuelo se encuentra que las barajas que va lanzando, independientemente de lo buenas que sean, se vuelven inútiles cuando las arroja sobre la mesa, ya que la bruja cambia los signos. En un arrebato furia, y olvidando su miedo, golpea con el puño sobre la mesa, sorprendiendo al grupo, y hace el signo de la cruz debajo de las cartas para que no puedan verlo, y de repente vuelven a jugar. El abuelo comienza a lanzar cartas y resulta que está triunfando en cada tiro que hace, provocando que las brujas se vuelan furiosas.

De repente, le aparece el sombrero entre sus manos, pero también reclama su caballo. El grupo de brujas cumple y aparece un montón de huesos, pero todavía exige que se los retiren, por lo que le dan un caballo demoníaco que lo lleva a casa saltando sobre enormes barrancos y lugares indescriptibles. (Final de la película) El abuelo cae del caballo y se despierta, dandose a entender que todo lo sucedido había sido un sueño. Tras despedirse del cosaco, prosigue su camino y logra entregar la carta.
(Final del libro) Después de todo, el abuelo llega a dar la carta a la Zarina y lo único que queda después de su calvario es el hecho de que una vez al año, en la fecha en que se encontró con el grupo de demonios, su esposa tiene un impulso incontrolable a bailar y lo hace, no habiendo manera de pararla.

Definitivamente, "La Carta Perdida" es un buen ejemplo de los primeros pasos que hizo Rusia en lo que respecta a la animación tradicional.

Jon Mikel Bañales


Publicado por capacipacipo @ 18:15  | Off-Topic 2017
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